
George Friedman, que preside el «Think Tank» Strafor, una de las principales compañías de geoestrategia,el conocido futurólogo y analista George Friedman, Acusado de "yanquicentrista" y "eurófobo". pronostica cuáles serán los principales conflictos de este siglo, que estará dominado por la hegemonía norteamericana.
George Friedman ha recurrido a la historia, la demografía, la geopolítica, la evolución tecnológica y las tendencias que están influyendo en el planeta para anticipar los acontecimientos que marcarán el siglo XXI.
Hijo de una familia de supervivientes del genocidio nazi que huyó de Hungría para evitar el comunismo, Friedman preside el «Think Tank» Stratfor, una empresa privada de geoestrategia considerada por algunos como una «CIA en la sombra». En el libro «Los próximos cien años» (Destino) se atreve a vaticinar los acontecimientos de mayor relieve de las próximas décadas y rompe con algunas ideas muy extendidas hoy en día.
El nuevo imperio. El siglo XXI empezó el 11-S de 2001 en Nueva York pero, al contrario de lo que opinan muchos, el autor sostiene que «la historia del siglo XXI será la historia de EE UU». «Se trata de la economía, el ejército y la diplomacia más poderosos de un mundo que no puede ofrecerle rival».
Friedman fundamenta su afirmación: controla el comercio del Atlántico y el Pacífico. Eso le permite «dominar el sistema de comercio mundial y la economía global». El autor asegura que «la historia del siglo XXI girará alrededor de dos pugnas. Una de ellas será la formación de coaliciones entre los poderes secundarios para contener a los Estados Unidos; la otra será la acción preventiva de la primera potencia mundial para impedir la formación de una coalición eficaz».
Los años venideros serán, por tanto, el inicio de la edad americana. «En 2007, el PIB de EE UU era de 14 billones de dólares, lo cual, comparado con el PIB mundial, de 54 billones, significa el 26 por ciento de la actividad económica mundial». Y añade que tiene suficientes recursos energéticos y «cinco veces más tierra por persona que Asia, doce veces más que Europa y trece más que el promedio mundial. Una economía consiste en tierra, mano de obra y capital».
Al Qaida. El clima que ha creado el terrorismo internacional es, para Friedman, pasajero. «La preocupación predominante por los islamistas se recordará de aquí a cien años tan poco como la guerra de Cuba». También asegura: «Al Qaida ha fracasado en sus objetivos (recrear una especie de Califato desde el Pacífico al Atlántico y levantar a los países árabes contra Occidente)».
Reconoce que Estados Unidos «no ha ganado la guerra», pero, también, «ha evitado que los islamistas consigan sus objetivos». El profesor apunta un dato interesante sobre las intervenciones militares de EE UU: «Su objetivo no era la victoria, era trastocar el mundo islámico y enemistarlo entre sí para que no pueda emerger un imperio». Luego asegura que «los estamos musulmanes no van a conceder poder político a Al Qaida. Más bien emplearán sus poderes estatales para aplastarla».
Otra Guerra Fría. El intento de Rusia de restaurar su esfera de poder conducirá, en la década de 2020, a una segunda Guerra Fría, «menos aterradora y global que la primera y que terminará con el colapso de Rusia». De esta tensión, Friedman pronostica «el declive de Alemania» y el auge de una nueva potencia en la frontera con Rusia, Polonia: «EEUU apoyará a este país y lo proveerá de considerable ayuda económica y técnica. Se convertirá en la principal potencia de una coalición de estados para hacer frente a Rusia».
Europa vivirá está tensión territorial y Alemania se replanteará su situación histórica tradicional. Friedman cree que la UE todavía no ha alcanzado sus propósitos unitarios y «aún está trastornada» por la Segunda Guerra Mundial y la pérdida de su imperio. Aunque valora el cambio de conciencia de Europa. hacia un pacifismo imprevisible antes de 1945, para el analista, las fuerzas del viejo continente podrían reactivarse con «la inmigración islámica o el intento ruso de reconstruir su imperio».
China y Japón. China no podrá seguir creciendo al mismo ritmo que el actual y, a pesar de las predicciones, no se convertirá en la gran potencia del siglo XXI. Además, las diferencias entre sus ciudades costeras y el interior originan demasiadas desigualdades. El autor lo considera «un país estructuralmente inestable».
Durante este siglo, el gigante asiático será uno de los mejores aliados de EE UU para contener a una Rusia desafiante. Japón, en cambio, después de su prolongada crisis, renacerá con fuerza. «Es la segunda mayor economía del mundo». Friedman afirma que «no seguirá siendo la potencia pacifista de segunda fila que ha sido hasta ahora».
Turquía. Se convertirá en el país más importante en Oriente Medio. «Es la potencia histórica en el mundo musulmán y está emergiendo de nuevo». Su auge llevará a tensiones con sus vecinos. Hoy es la decimoséptima economía mundial y cuenta con una de las fuerzas armadas más «poderosas de la región».
México, el conflicto con EE UU. Cuenta con suficientes reservas de petróleo y será una de las grandes potencias del siglo XXI. «Para 2080 anticipo un conflicto entre EE UU y un México cada vez más poderoso que podría tener consecuencias imprevistas para EE UU».
La inmigración de las primeras décadas hacia Norteamérica y la crisis económica que augura para 2070 provocarán un paro masivo entre los hispanos. El territorio que EE UU se anexionó hace 200 años y que pertenecía a México es la zona hoy más ocupada por esta población. Cuando EEUU devuelva la mano de obra sobrante en 2080 se originará el conflicto: «La política de repatriar a los trabajadores eventuales parecerá un proceso legal desde el punto de vista americano, pero a los mexicanos les parecerá una limpieza étnica».
Friedman comenta: «Las zonas fronterizas estarán en juego, y aunque los mexicanos no tendrán poder suficiente para imponer una solución armada, el Gobierno estadounidense no dispondrá de la habilidad para imponer una solución social y política». La clave del siglo XXI está en Norteamérica, según el autor. La pregunta, en este momento, será: ¿quién controlará Norteamérica?
2050, el año de la gran guerra
Habrá crisis económicas, pobreza, hambre, guerras y una gran guerra, el conflicto que determinará, según George Friedman, el siglo XXI. Sus rivales serán: Japón, Turquía y Estados Unidos. Las dos primeras naciones cuestionarán el poder de Washington al reforzar sus ejércitos y enfrentarse a su hegemonía en el mar con unas renovadas fuerzas navales. Japón extenderá su influencia y poder en el Pacífico; Turquía, a través de los Balcanes y Croacia. Grecia y Polonia tomarán parte por EE UU.
La tensión desencadenará una política de alianzas entre las diferentes naciones y a mediados de 2050 comenzará la guerra. La baza de Turquía y Japón será asestar un primer golpe. Pero EE UU ganará y asentará su poder. ¿Por qué? La nueva manera de combatir. La tecnología será fundamental. Dice que será la primera guerra espacial, un medio en el que Estados Unidos cuenta con mayor experiencia. Habrá aviones supersónicos no tripulados y misiles con base en el espacio exterior. Serán las nuevas armas.
Los ejércitos estarán formados por menos soldados, pero más tecnificados y los objetivos serán golpeados con mayor precisión. Friedman describe una guerra que parece de ciencia-ficción pero, incluso, se atreve a precisar el número de bajas que podría dejar: unos 50.000 muertos. Más, por supuesto, el precio de volver a redefinir las fronteras.
Fuente:http://www.larazon.es/noticia/6301-las-profecias-del-siglo-xxi#


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